La transformación de la matriz energética obliga a repensar cómo se administra la energía en los distintos momentos del día. En ese contexto, surgen soluciones tecnológicas que permiten optimizar el uso de los recursos disponibles y dar mayor flexibilidad a la operación del sistema eléctrico.


El almacenamiento energético aparece como una pieza clave para acompañar el crecimiento de los parques solares y mejorar la operación del Sistema Eléctrico Provincial en Misiones. Las baterías permiten guardar energía en horarios de menor demanda y liberarla en los picos de consumo, aportando estabilidad, respaldo operativo y mayor capacidad de respuesta a la red.

Pero su aporte no se limita a esa capacidad: también pueden contribuir a la estabilidad, la calidad del servicio y la respuesta operativa de la red eléctrica.

La convocatoria AlmaSADI abrió una instancia para la presentación de Proyectos de Almacenamiento Energético en distintos puntos del sistema eléctrico. En el caso en la provincia de Misiones, las propuestas identificadas se vinculan con nodos de 132 kV como; San Isidro, Wanda, Alem, San Vicente y Puerto Iguazú. Se trata de puntos relevantes para el transporte y la distribución de energía, desde donde se abastecen distintas zonas de la provincia de Misiones. Los nodos de 132 kV cumplen un rol central en la operación del Sistema Eléctrico Provincial. Son puntos donde se concentran flujos relevantes de energía y desde donde se abastecen distintas zonas de la provincia de Misiones.

En una red eléctrica, la ubicación de una batería puede ser tan relevante como su capacidad. Instalada en un nodo estratégico, puede ayudar a reducir exigencias sobre líneas y transformadores, mejorar la respuesta ante picos de consumo y aportar respaldo operativo donde el sistema lo requiere.

En términos simples, las baterías permiten almacenar energía en momentos donde la demanda es menor y liberarla cuando el consumo aumenta. En la provincia de Misiones, donde los máximos de demanda suelen registrarse durante las horas de la siesta en los meses de verano, el almacenamiento permitiría cargar energía durante franjas de menor exigencia (como la madrugada) para ponerla a disposición precisamente cuando la red enfrenta sus mayores requerimientos.

Esta capacidad de desplazar energía de unas horas a otras ayuda a administrar mejor los recursos disponibles. En lugar de depender exclusivamente de generación adicional para cubrir pocas horas críticas del día, una batería permite utilizar energía previamente almacenada y entregarla en el momento en que el sistema más la necesita. Eso aporta flexibilidad y mejora la capacidad de respuesta frente a los picos de consumo.

La relación entre almacenamiento y generación renovable también es uno de los aspectos centrales. En algunos casos, las baterías pueden instalarse en vinculación con parques solares para aprovechar mejor la energía generada durante el día, suavizar variaciones de producción y mejorar la previsibilidad del aporte renovable. En otros casos, su función principal puede estar asociada al refuerzo de nodos estratégicos, aportando estabilidad y respaldo operativo en puntos específicos del sistema eléctrico.

Desde el punto de vista técnico, las baterías prestan servicios que van más allá del almacenamiento. Su velocidad de respuesta les permite actuar en cuestión de milisegundos ante cambios bruscos de demanda o perturbaciones de la red. Esa capacidad resulta útil para colaborar en el control de frecuencia del sistema, sostener parámetros eléctricos dentro de rangos adecuados y responder rápidamente ante eventos que puedan afectar la operación.

Estas prestaciones tienen impacto directo sobre la calidad del servicio. Una batería instalada en un nodo estratégico puede ayudar a reducir caídas de tensión, atenuar sobrecargas y mejorar la estabilidad operativa en zonas donde la red enfrenta mayores exigencias.

El almacenamiento energético gana relevancia justamente porque permite operar la red con mayor precisión. Cada equipo puede programarse para cargar, descargar o permanecer disponible según las necesidades del sistema, los horarios de mayor consumo y las condiciones de cada nodo. Esa capacidad de gestión convierte a las baterías en una herramienta técnica para administrar mejor la energía y reforzar la confiabilidad de la red.


Fuente.- https://www.canal12misiones.com