El índice marcó 2,1% en Mayo, la segunda caída consecutiva.
Esperan que perfore el 2% en Junio.
En una semana caldeada por las explicaciones de Manuel Adorni sobre las irregularidades en su declaración jurada, al Gobierno Nacional se le dieron dos buenas noticias juntas: el riesgo país cedió a 443 puntos básicos, el nivel más bajo en 8 años, y la inflación de mayo marcó 2,1%, el menor registro desde Septiembre del 2025.
Se trata de dos indicadores que venían haciéndose desear. En el primer caso, el índice de JP Morgan que mide el sobre costo de la deuda se estuvo moviendo en la zona de 450/500 puntos por varias semanas, y finalmente el miércoles por la noche recibió el empujón que le faltaba con la mejora de la nota de parte de la calificadora S&P.
La inflación con el dato de Mayo enhebra dos bajas consecutivas, tras diez meses seguidos de registros al alza o estancados. El dato sorprendió porque las consultoras estaban pronosticando unas décimas arriba, entre 2,3% y 2,5%.
Hacia adelante, los datos preliminares de Junio muestran que el rubro alimentos, el de mayor peso en el IPC, podría seguir controlado. La medición de la consultora LCG marca que hubo subas de 0,1% en la canasta de alimentos en la primera semana de junio y de 0,6% en la segunda.
La evolución del precio de los alimentos está marcada por factores estacionales, que golpean especialmente en frutas y verduras y en ocasiones en la oferta de carne, pero también tiene línea directa con lo que muestra el consumo. Con los salarios retrasados, queda poco margen para las remarcaciones.
Tampoco hay tensión sobre el tipo de cambio, que viene atrasado contra los precios en lo que va del año y que no repunta pese a que el Banco Central lleva más de 100 ruedas consecutivas de compra y ya se llevó 10.609 millones de dólares en lo que va de 2026. Esto se sostiene porque la oferta de divisas sigue fluyendo: al aporte tradicional del campo este año se le sumó el de la minería y la energía, más las colocaciones de deuda del sector privado.
A su vez, desde LCG sostienen que "la inflación vuelve a estacionarse en la zona del 2% mensual, apalancada en el ancla cambiaria, la apertura comercial y una actividad pobre que no habilita la puja distributiva".
Las dos bajas consecutivas de la inflación ilusionan al Gobierno con que esta vez la merma se sostenga. Ya el año pasado hubo un proceso de desaceleración, que llevo al IPC a tocar 1,5% en Mayo, para arrancar luego con una tendencia alcista hasta el 3,4% en marzo de este año.
¿Esta vez será diferente? Uno de los factores que impulsó a los precios el año pasado fue el salto del dólar, que trepó en medio de la fuerte demanda de divisas preelectoral. A esto se sumó la recomposición tarifaria.
Ahora, el proceso cambiario parece estar más encaminado. La pregunta es si el Gobierno aprovechará la desaceleración de la inflación para dejar correr al dólar, en medio de reclamos sectoriales por pérdida de competitividad, o lo mantendrá con la rienda corta para acelerar la baja de los precios
Y en cuanto a las tarifas, si bien sigue habiendo correcciones, el Gobierno monitorea el tema de cerca. Por caso, tomó varias medidas en los últimos dos meses para que el salto en la cotización del barril de petróleo generado por la guerra entre Estados Unidos e Irán no se traslade a los surtidores. Aquí fue clave la posición de YPF que implementó un mecanismo para absorber la volatilidad internacional del precio, en un esquema conocido como "buffer" que se mantendrá al menos hasta fin de mes. Esto se notó en el índice Mayo, donde el rubro transporte subió solo 2% tras haber escalado 4,4% en Abril.
Para el economista Fernando Marull, que acertó con la proyección del 2,1% para Mayo, Junio perforará el 1,9%. Hasta ahora el consenso del mercado representado en el Relevamiento de Expectativas de Mercado, la ubicaba en 1,9% recién en Agosto.
Pero con el dato del INDEC de Mayo, las proyecciones privadas se recalcularán a la baja. Y el foco ya no pasará a ser cuándo se perfora el 2%, sino que tan sostenible es el proceso de desaceleración.
Desde la consultora ACM plantean que "para lo que sigue del 2026 se espera que los bienes continúen actuando como principal ancla del proceso de desinflación, en un contexto de tipo de cambio relativamente estable y mayor apertura comercial, factores que vienen moderando la dinámica de los precios transables. En contraposición, la inflación en servicios, y particularmente en tarifas de servicios públicos, seguiría mostrando mayor empuje, impulsada por la continuidad en la corrección de precios relativos y la reducción de subsidios".
Para Camilo Tiscornia, Director de C&T Consultores, indica que con los datos de Mayo "se quebró la tendencia al alza que traía la inflación, pero no hay que pensar que ahora la inflación va a seguir bajando linealmente y hasta 0,2% no va a parar. Lo que nos ha mostrado la experiencia de estos últimos dos años es que puede haber idas y vueltas".
Por Annabella Quiroga

Redactora de la sección Economía, especializada en negocios. Escribe sobre inflación, dólar, cuentas públicas y comercio exterior, entre otros temas de la macro. Es periodista egresada en el Instituto Grafotécnico y estudió Sociología en la UBA. Antes, Colaboró en Noticias, Apertura, América Economía, radio América y Canal Metro. Trabaja en el programa Ingobernables, en radio Continental.
Foto.- Portada - Antonio Becerra - La suba acotada de la nafta limitó las alzas en el segmento transporte
Fuente.- https://www.clarin.com