Si bien la región NEA cuenta con zonas aptas para el cultivo de mamón, el periodo invernal condiciona el crecimiento de las plantas. Ante ello, ensayos realizados por investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) identificaron que el cultivo en invernadero favorece el desarrollo vegetativo de este cultivo.mamon2

El fruto del mamón, Carica papaya L, es valorado para su consumo en fresco por su sabor y por su alto valor nutritivo y aporte de vitaminas y minerales. También puede ser aprovechado con fines industriales y hasta medicinales. Por ser de origen tropical, las condiciones agroecológicas más favorables para su desarrollo y crecimiento son aquellas caracterizadas por alta radiación solar, ausencia de heladas y pluviometrías de alrededor de 1300 mm anuales. Cuando las temperaturas descienden por debajo de los 21º y según sea el momento del ciclo, se pueden presentar anomalías en el desarrollo del cultivo. El nordeste argentino cuenta con zonas aptas para el cultivo pero las condiciones climáticas durante el invierno determinan en muchos casos, que estos cultivos sean destinados principalmente a la industria.

 

Esto es debido, a que para el aprovechamiento de los frutos para su consumo en fresco los mismos deben alcanzar su madurez organoléptica apropiada, lo que representa que la cosecha se realice en los meses de Abril y Mayo, dificultándose la obtención de fruta de calidad debido a las bajas temperaturas.

 

Ante ello, un proyecto de investigación de la Cátedra de Fruticultura de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE buscó determinar si la producción de plantas de mamón en invernaderos contribuye a superar las limitaciones generadas por las bajas temperaturas y más aún las heladas.

 

Con ese objetivo, instalaron un lote experimental para evaluar el desarrollo vegetativo y la fenología del cultivo de mamón bajo dos condiciones de cultivo: en invernadero y al aire libre.

 

Para analizar la evolución de las plantas se realizaron mediciones de crecimiento y desarrollo. En las plantas se determinó “altura de planta”, “número de hojas”, “número de nudos”, “volumen de copa”, “diámetro de tronco”, “altura de inserción primera flor funcional” y “seguimiento fenológico” mediante la observación del desarrollo de la planta tomando registro de los estadios en los cuales se encontraba cada planta.

 

De acuerdo a lo observado por los investigadores, las condiciones del cultivo de mamón en invernadero favorecieron el desarrollo vegetativo, principalmente la altura de planta y volumen de copa, en comparación con el cultivo al aire libre.

 

En el cultivo en invernadero no se observó detención en el crecimiento de las plantas luego del trasplante, lo que se tradujo en un mayor desarrollo vegetativo que permitió alcanzar una cosecha de frutos antes de los meses de menor temperatura.

 

La etapa desde floración hasta cuajado de frutos presentó un atraso de 30 días de las plantas cultivadas al aire libre respecto a aquellas cultivadas en invernadero. Las plantas que crecieron al aire libre presentaron un periodo de floración a cuajado de frutos más extenso que aquellas cultivadas en invernadero.

 

“En el NEA, y en Corrientes en particular, el uso de invernaderos existentes favorecería al desarrollo de este cultivo. Esta posibilidad no solo se traduce en beneficios económicos, sino que también posibilita la diversificación de cultivos frutales y el aprovechamiento de estas estructuras” explicaron los autores del estudio.

 

Agregaron que las condiciones climáticas que suceden en los sistemas de invernadero se modifican en comparación al aire libre, traduciéndose en un comportamiento diferente del cultivo.

 

Comentaron que en Argentina son las provincias de Salta y Jujuy las principales productoras de este cultivo. En las provincias del NEA, comprendidas por Corrientes, Misiones y Formosa, existen sectores productivos asociados a pequeñas empresas dedicados al cultivo.

 

Señalaron que existe una demanda insatisfecha con la producción nacional, ya que para cubrir el consumo nacional es necesario importar fruta de países vecinos.

 

Los investigadores recordaron que desde la Cátedra de Fruticultura de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE se viene trabajando desde el campo de la investigación en distintas líneas que buscan contribuir a diversificar la producción frutícola de la región, actualmente concentrada en pocos cultivos.

 

En el caso particular de este cultivo se llevan adelante líneas de investigación para caracterizar el comportamiento de diferentes variedades e intentar mejorar  la productividad del cultivo en estaciones de bajas temperaturas.

 

Los trabajos se llevaron adelante con la participación de estudiantes, ahora ya graduados, de la FCA UNNE Agostina A. Collavino, Jorge L. Florentín, Tulio M. Roñiski, Joaquín V. Urán y los docentes Jose Emilio Gaiad y Paula Alayón Luaces.

 

Gentileza.- Departamento de Comunicación Institucional del Rectorado de la Universidad Nacional del Nordeste