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Domingo, 26 Enero 2020

 

  
  

El Papa Francisco recibió al Obispo castrense, Monseñor Santiago Olivera, con quien dialogó por poco más de 45 minutos sobre la realidad de esta particular diócesis.42676 El prelado reveló que el pontífice le entregó rosarios para que “sean enviados a los militares que están presos en la cárcel, también para los que están en sus casas detenidos, para que sigan rezando”. El papa Francisco recibió el 11 de Enero en la Biblioteca Privada del Palacio Apostólico al obispo castrense, monseñor Santiago Olivera, con quien dialogó por poco más de 45 minutos.

“Con mucha alegría he sido recibido por el Santo Padre Francisco, lo primero que puedo contarles es que en verdad, me confirmó en la fe y el trabajo pastoral”, dijo el prelado en declaraciones consignadas en la página web del obispado castrense.

“Con Su Santidad, hablamos sobre las particularidades de nuestra diócesis castrense de la Argentina, también recordando que este año, en el mes de marzo voy a cumplir tres años de que fui nombrado por él”, agregó.

Mons. Olivera precisó que el pontífice lo “alentó mucho” y se interesó sobre “el caso de quienes están presos, los que sin condena están en prisión preventiva”.

“Sobre este aspecto, el Santo Padre me animó a seguir trabajando para que se viva en la justicia, a trabajar por el encuentro por la paz, por la concordia, por el encuentro entre todos”, añadió.  

El obispo castrense le adelantó al Papa que a su regreso a Buenos Aires pedirá una audiencia con el presidente Alberto Fernández, para manifestarle “como Iglesia este deseo de trabajar juntos por el encuentro de los argentinos y por la fraternidad”.

Asimismo, reveló que le entregó rosarios para que “sean enviados a los militares que están presos en la cárcel, también para los están detenidos en sus casas, para que sigan rezando”.

Monseñor Olivera dijo que le dio detalles de la peregrinación de la imagen de la “Virgen malvinera” por las diócesis argentinas y le pidió al Papa si podía donar un solideo suyo, para ofrendarlo a la Madre a su retorno a la catedral Stella Maris.

“Instantáneamente, se quitó su solideo y nos lo entregó en mano, un gesto maravilloso y lleno de amor a nuestra Madre, también nos grabó un mensaje de voz para los fieles de la diócesis castrense de la Argentina, el cual compartimos con mucha alegría”, destacó.

“He podido hacer un camino para que podamos seguir conversando, ha quedado un canal abierto para seguir conversando sobre esta realidad y de tantos fieles de mi diócesis que están particularmente sufriendo. No solo los que están detenidos o presos, sino los que tienen sus familiares fallecidos, sin olvidarnos de las familias que están sufriendo más, por tanto me voy muy feliz, muy reconfortado con esta visita al Santo Padre”, sintetizó.

Antes de despedirse, monseñor Olivera le entregó al Papa el libro “Cura Gaucho, pastor con olor a oveja”, obra de su autoría en versión italiana, editada por la Librería Editrice Vaticana, y otro titulado “Un canto a la Patria”, escrito por Arturo C. Larrabure y dedicado al coronel Argentino del Valle Larrabure.

 

Más información: www.obispadocastrenseargentina.org.+

 

Fuente.- http://www.aica.org

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