libro14El lunes 27 de abril se presentó en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) el documento “Agricultura familiar en la Argentina, aportes para su fortalecimiento y desarrollo” que refleja la contribución de la Iglesia a esta problemática en un documento editado por la Oficina de Libro de la CEA. Con la coordinación de Gabriel Castelli, presidente de la Comisión Nacional de Justicia y Paz, presentaron el libro de Monseñor Jorge Lozano, Obispo de Gualeguaychú y asesor de la Comisión Nacional de Justicia y Paz junto a miembros del equipo redactor del texto: Eduardo Serantes y Carlos Vigil.

TEXTUALES

Serantes: “La agricultura familiar se ocupa de las familias más pobres del país; uno de los grupos sociales más postergados. Cuando se plantea el tema de los pequeños productores, aparece la cuestión de la tenencia de la tierra”.

Lozano: “Los documentos de la Iglesia que vienen abordando este tema son Una tierra para todos (2005), Una tierra habitable para todos (2013), Aparecida (2007), la Biblia en el Génesis cuando refiere al destino universal de los bienes, entre otros”.

Vigil: “Este documento tiene 3 características:

Es abierto, no conclusivo.

No es un estudio académico aunque usamos mucha bibliografía.

Tiene un cierto tono norteño ya que la mayor cantidad de familias que subsisten con agricultura familiar son del Norte argentino”.

La Comisión Nacional de Justicia y Paz tiene entre sus ejes de interés primordial la cuestión de la agricultura familiar. Se ha conformado un grupo de trabajo con personas de diferentes ONG´s con amplia experiencia en esta temática y se comenzó el estudio y la elaboración de documentos y propuestas. Se realizó un encuentro interdiocesano en la ciudad de Corrientes en junio de 2014 y, ahora, la publicación de este libro.

Además, la Iglesia viene acompañando este proceso hace más de dos años ya que monseñor Lozano forma parte de la Mesa Nacional de Diálogo para la Agricultura Sustentable y del Consejo de la Agricultura Familiar creado a instancias del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación y del que participan muchas organizaciones sociales, movimientos vinculados a la temática y la Pastoral Social Nacional.
 

SOBRE EL DOCUMENTO

 

En la Primera parte se hace un repaso de contexto nacional, regional y mundial, tomando en cuenta que las Naciones Unidas proclamaron 2014 como Año Internacional de la Agricultura Familiar: “La Comisión Nacional de Justicia y Paz (CNJP) desea sumarse al diálogo que se está desenvolviendo en el país sobre la agricultura familiar aportando su pensamiento a los análisis y propuestas elaborados en otros ámbitos, con el ánimo de aportar ideas, intercambiar pareceres y comprometerse en la búsqueda de soluciones que promuevan el desarrollo integral de las familias más pobres y excluidas”.

En la Segunda parte se destaca el aporte del magisterio de la Iglesia en torno a la cuestión del mundo rural pobre: desde Mater et Magistra (1961), pasando por Medellín (1968), Puebla (1979), Santo Domingo (1992), Aparecida (2007) hasta el documento “Una tierra para todos” del 2005, fruto del trabajo de las Comisiones Episcopales de Pastoral Social, Pastoral Aborigen y Cáritas, junto con el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina.

En la Tercera parte se aborda la promoción de las familias rurales y el acompañamiento que tuvo la Iglesia, a través de distintos espacios, animando comunidades en el territorio argentino. El Movimiento Rural de la Acción Católica (1958-1972), el Instituto de Cultura Popular (INCUPO), la Fundación para el Desarrollo en Justicia y Paz (FUNDAPAZ), las Escuelas de la Familia Agrícola (EFAs) fueron algunos de ellos. A partir de 1983 se registra una cooperación positiva junto al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
     
En la Cuarta parte se profundiza en la Agricultura familiar en la Argentina comparando datos, analizando las migraciones internas, la producción de la tierra y el empleo agropecuario. Se destaca que por primera vez, la Agricultura Familiar adquiere el estatus de Secretaría en el contexto nacional a la vez que se subrayó la importancia de la formación de la “Mesa Nacional de Diálogo para la Agricultura Sustentable integrada por representantes del Estado, organizaciones empresariales (como ACSOJA, AAPRESID, AACREA), actores de la sociedad civil (como la Red Agroforestal Chaco Argentina), organizaciones campesinas e indígenas, la Comisión Episcopal de Pastoral Social y la Comisión Nacional de Justicia y Paz, cuya finalidad es contribuir a la solución de conflictos por tenencia de tierras mediante el diálogo y la propuesta de políticas”.

En la Quinta parte se desgranan los Aportes de la agricultura familiar:

La agricultura familiar produce alimentos para consumo interno.

La agricultura familiar preserva más la biodiversidad y resguarda bienes ambientales que son patrimonio común.

La agricultura familiar favorece el arraigo y una distribución más racional y beneficiosa de la población.

Las familias rurales tienen un modo de vida que aporta al conjunto.

La Sexta parte se titula “Medidas para el fortalecimiento y desarrollo de la agricultura familiar” y se compone de los siguientes puntos:

Criterios Generales:

Estabilidad y permanencia;

Articulación y coherencia;

Flexibilidad para responder a las realidades particulares;

Fomento de la cooperación y de soluciones asociativas;

Participación y compromiso de las organizaciones de productores familiares;

Acción conjunta con actores de la sociedad civil.

Temas Relevantes:

Asegurar la posesión y regularizar la titularidad de las tierras que ocupan las familias;

Facilitar asesoramiento y capacitación; promover la investigación, experimentación y difusión de tecnologías adecuadas y apropiables;

Apoyar canales de comercialización;

Asegurar la accesibilidad a derechos básicos como:

Educación,

Condiciones dignas de hábitat y disponibilidad de agua limpia y potable,

Incentivar la transformación y agregado de valor a la producción.

Y, en la Séptima y última parte de este documento se proyectan los Desafíos para la agricultura familiar.

La Comisión Nacional de Justicia y Paz (CNJP) es un organismo formado principalmente por laicos que busca contribuir en la construcción del bien común y favorecer la amistad social. Por ello, promueve Políticas de Estado mediante el diálogo y la búsqueda de consensos que tengan como eje la inclusión social, tomando como base la Doctrina Social de la Iglesia.
 
Gentileza.- Prensa -  Comisión Nacional de Justicia y Paz
CEA