ricardo lorenzettiEl presidente de la Corte Suprema instó a "no dejar pasar nada" que restrinja la libre difusión de la información. La cena anual de ADEPA que se desarrolló en la ciudad de Rafaela tuvo como invitado especial a Ricardo Lorenzetti, quien en un discurso improvisado hizo foco en la necesidad de "ser rigurosos" en la defensa de la libertad de expresión. "No puede ser un principio relativizado porque no es un principio de un medio, sino de los ciudadanos", señaló el titular de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, ante un auditorio integrado por editores de medios de toda la Argentina.

El presidente del Máximo Tribunal reforzó su pedido con el relato de la historia de una monja de San Luis que decidió irse a vivir a Alepo (Siria) porque era "un lugar más tranquilo", pero terminó inmersa en un escenario absolutamente diferente debido a que nadie advirtió los peligros de una escalada que fue lenta pero paulatina y terminó con bombardeos y persecuciones religiosas. Para Lorenzetti -según recoge el diario La Voz- eso demuestra que "la civilización es precaria"; por eso advirtió que no llegar a ese extremo depende de mantener los principios: "No toleremos lo que es intolerable, debemos ser rigurosos con la libertad de expresión, no dejemos pasar nada".

El funcionario judicial además expresó su preocupación por la instalación de un modelo de discusión pública que es nocivo, ya que "cuando hay un debate sobre un tema importante, se descalifica a la persona" para invalidar sus argumentos. "Ese es un retroceso cultural", sentenció.

Adepa observa "un periodismo coaccionado como nunca desde la vuelta de la democracia"

Finalmente el magistrado destacó el valor de la discusión y subrayó que el debate debe ser uno de esos principios. "La sociedad requiere el debate democrático", concluyó.

Un diagnóstico preocupante

En su informe sobre la liberta de prensa en la Argentina, Adepa consideró que se observa "un periodismo coaccionado como nunca desde la reinstauración de la democracia".

Para fundamentarlo, la asociación enumeró en su documento las prácticas que propician ese escenario: "Manejo militante de los medios públicos; asignación arbitraria, discriminatoria y sin control de la pauta publicitaria del Estado; utilización de los organismos oficiales para presionar o condicionar a medios y periodistas críticos".

En el mismo sentido señaló "la aplicación selectiva de leyes y resoluciones; secretismo como regla para el acceso a los datos generados por el Estado; abandono del mecanismo de las conferencias de prensa como herramienta de comunicación de las acciones de gobierno y respuesta a las inquietudes ciudadanas; agravios y mensajes desafiantes a repetición desde las más altas esferas del poder político contra voces disidentes; ausencia de políticas de protección para el trabajo periodístico y de medidas que acompañen la necesaria transición de la prensa hacia el nuevo entorno comunicacional".

 

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