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“Esta vez las piedras se quedan en la plaza”: El reclamo en la segunda marcha en homenaje a los 110 mil muertos de Coronavirus (COVID-19)

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Los organizadores pidieron que las rocas no sean removidas por el Gobierno Nacional, como ocurrió tras la manifestación anterior. La segunda Marcha de las Piedras en recuerdo a los más de 110 mil

muertos por coronavirus (COVID-19)   se realizó este sábado a la tarde en la Plaza de Mayo, bajo la consigna de “reclamo, homenaje y vigilia”. Los organizadores remarcaron que pretenden que las piedras con los nombres de las víctimas permanezcan en el lugar donde fueron puestas y que no las retire el Gobierno, como ocurrió tras la manifestación anterior. El objetivo fue honrar a aquellas personas fallecidas desde el inicio de la pandemia, “aquellas personas que no pudimos despedir, abrazar y acompañar hasta el último momento, dejando sus nombres escritos en piedra para no olvidar”, apuntaron los organizadores. La primera marcha se había realizado el 16 de Agosto pasado en distintas localidades del país, y la mayor convocatoria se vio en Plaza de Mayo y en la Quinta de Olivos. Días después, desde el Gobierno se decidió recoger las piedras y guardarlas en la Casa Rosada​, para luego realizar un memorial en honor a las víctimas del COVID-19.

Pero ahora el objetivo es que no sean removidas: "Esta vez las piedras se quedan en la plaza", pidieron los que participaron del homenaje.

Desde las 16 de este sábado llegaron a la plaza quienes buscaban dejar una piedra con el nombre de un familiar o amigo fallecido. Cada una de ellas es una historia de pérdida. La dolorosa escena, una especie de velorio multitudinario a cielo abierto, quedó envuelta por el sonido de los aplausos incesantes en forma de homenaje.

En la manifestación estuvieron presentes referentes de la oposición, como el diputado Waldo Wolf, de Juntos por el Cambio. También participó la periodista Viviana Canosa, quien contó en sus redes sociales que llevaría una piedra dibujada por su hija con el nombre de su abuela.

La conductora de televisión relató horas antes que iría a la marcha junto a su hija, quien pintó y dibujó una de las piedras con el mensaje de "abu Berti", su abuela. "Mi hija sigue pintando la piedra para su abuela y no puedo parar de llorar!", escribió Canosa en su perfil de Twitter.

Todos en la Plaza allí tenían una historia para contar. Los testimonios mantenían una enorme carga emotiva. Entre ellas estaba Gloria Alarcón, madre de Lorena Riva, una mujer de 40 años con síndrome de Down quien luchó durante meses para poder conseguir un turno para ser vacunada, pero nunca lo consiguió.

Lorena terminó enfermando de coronavirus y cuatro días antes de morir, cuando ya estaba internada y muy grave, le llegó el turno para recibir la primera dosis: "Qué ironía. Cuánta rabia y dolor sentí en aquel momento. Me pareció una cargada, una falta de respeto. Ya era tarde, mi hija se estaba despidiendo de esta vida”, le había contado la madre a Clarín.

A ese testimonio se sumaron otros: "Yo perdí a mi hermana, es mucho el dolor. No pude despedirla, la internaron cuando los pulmones ya estaban muy mal. Y ahora sólo nos queda el dolor y no se te va", relató una mujer al canal de noticias TN.

Otra mujer también sumó su historia: "Vine a despedir a dos amigos que no llegaron a tiempo a recibir la vacuna porque algunos se adelantaron en la fila y ahora dicen que eso no es delito. Vine a pedir un poco de paz, para que puedan descansar y creo que finalmente podrán descansar en paz cuando los corruptos paguen lo que hicieron con la vacunación".

Pasadas las 18, y cuando la lluvia se apoderó del cielo porteño, los manifestantes empezaron a dispersarse. Las piedras, en cambio, quedaron allí, inamovibles, como testimonio de una tragedia y de un dolor que parecen no tener fin.

El reclamo se replicó en la Quinta de Olivos, donde estudiantes protestaron contra la docente K acusada de adoctrinar a un alumno en La Matanza.

Allí algunos manifestantes dejaron sus piedras con los nombres de víctimas de coronavirus frente a la residencia presidencial.

Los reclamos también se repitieron en Córdoba. El lugar elegido para dejar las piedras con los nombres de las víctimas fue el Paseo del Buen Pastor.

En la manifestación estuvieron presentes familiares de Solange Musse, la joven que murió sin poder ver a su papá por las restricciones de la pandemia, y Soledad Laciar, mamá de Blas Correas, el adolescente asesinado por policías.

 

LM

 

Foto.- Martín Bonetto - Los familiares de las víctimas y el dolor en el momento de dejar la piedra en homanaje a los fallecidos

 

Fuente.- https://www.clarin.com

 

5 de Septiembre de 2021