En la Escuela de la Familia Agrícola (EFA) en la localidad misionera de 25 de Mayo realizan todo el proceso de producción de las plantas que luego deshidratan, con el objetivo de garantizar calidad y mantener la certificación orgánica.
En la Escuela de la Familia Agrícola (EFA) Padre Antonio Sepp, en la localidad de 25 de Mayo, se desarrolla un proyecto productivo basado en la elaboración de hierbas deshidratadas, una iniciativa que combina conocimiento técnico, prácticas agroecológicas y agregado de valor en origen. La propuesta apunta a la producción y a la formación de los estudiantes en todo el proceso, desde el cultivo hasta el producto final, con una fuerte impronta en el cuidado ambiental y la calidad orgánica.
Lucía Wdoviak, Profesora de la institución, explicó que el secado se realiza en un horno que funciona con biomasa: “Acá nosotros traemos las bandejas que vimos anteriormente con las hierbas, en este caso tenemos menta hoy y bueno el horno se alimenta con biomasa, serían en nuestro caso usamos restos de las podas de la misma escuela para no tener que cortar un árbol para hacer el fuego”, detalló.
La temperatura es un aspecto clave del proceso. Según indicó, se controla cuidadosamente para no afectar las propiedades de las plantas. El horno se utiliza una o dos veces por semana, dependiendo de la cantidad de materia prima disponible, y de allí sale directamente el producto terminado.
Producción orgánica y respeto por los ciclos naturales
En la EFA el trabajo no se limita al secado. La docente señaló que la escuela realiza todo el proceso de producción de las plantas que luego se deshidratan, con el objetivo de garantizar calidad y mantener la certificación orgánica. Además, agregó que el corte se realiza en luna creciente para favorecer la rotación y evitar la pérdida de la planta. De no respetarse ese ciclo, explicó, sería necesario reponerla.
Este enfoque integral permite sostener la calidad del producto y preservar el recurso vegetal a lo largo del tiempo. Actualmente, la menta es la hierba más producida por la escuela, especialmente por la alta demanda durante el verano para el tereré.
Además de la menta, la institución trabaja con rosella (hibiscus), siempre viva, romero, cedrón y lemongrass. La comercialización se concentra principalmente en el mercado local, aunque también cuentan con algunos clientes vinculados al consumo de tereré.
El Proyecto de productos deshidratados de la EFA Padre Antonio Sepp se consolida así como una experiencia educativa y productiva que promueve el agregado de valor, el consumo saludable y el aprovechamiento responsable de los recursos naturales.
Fuente.- https://www.canal12misiones.com