En un contexto de fuerte crisis del empleo en Argentina, donde el acceso al trabajo formal se vuelve cada vez más limitado para miles de familias, la ONG Pata Pila refuerza su Programa de Formación de Oficios como una estrategia central para acompañar el desarrollo económico y social en comunidades del norte del país.


Desde hace más de diez años, Pata Pila trabaja en territorio con un abordaje integral que combina nutrición infantil, educación y fortalecimiento comunitario. Sin embargo, frente al deterioro del mercado laboral y el aumento de la informalidad, la organización profundiza una línea de trabajo clave: la formación en oficios y el desarrollo de cadenas productivas locales como herramientas concretas de autonomía para las familias.

Silvana Infante, Responsable de desarrollo y alianzas estratégicas de Pata Pila, subrayó: “Nuestro trabajo no termina en el aula, buscamos que cada certificación sea una llave hacia la autonomía económica. Entendemos que fortalecer los oficios y la economía social es, en última instancia, proteger la primera infancia y garantizar que cada familia de Salta tenga el sustento necesario para un desarrollo saludable.”


También agregó: “Para el 2026, aspiramos a que cada comunidad donde Pata Pila tiene presencia cuente con técnicos formados que no solo cuiden sus propios hogares, sino que lideren el mantenimiento de la infraestructura comunitaria y el acceso al agua segura. 

Nuestra meta es seguir integrando a las familias al sistema, transformando el aprendizaje técnico en un motor de desarrollo sostenible y arraigo territorial.”


10 años impulsando oficios para que las familias tengan un sustento económico


Pata Pila impulsó talleres de oficios que ya permitieron la formación de más de 1.000 personas, muchas de ellas mujeres y jóvenes de comunidades originarias. Estos espacios no solo brindan conocimientos técnicos, sino que abren oportunidades reales de inserción laboral, generación de ingresos y recuperación de la confianza.

En los últimos años, la organización avanzó especialmente en proyectos productivos vinculados a la apicultura y la producción caprina, adaptados al contexto rural y al ecosistema del norte salteño. Estas iniciativas permiten aprovechar recursos locales, fortalecer economías familiares y generar modelos sostenibles y replicables en distintas comunidades.

Jennifer Rech Bravo, Coordinadora Regional de Desarrollo Productivo resaltó: “Nuestro trabajo actual se centra en que cada productor deje de ser un recolector ocasional para convertirse en un gestor de su propio recurso. Buscamos que manejen las lógicas de cuidado y sanidad con tal destreza que la producción de alimentos seguros sea el pilar de su autonomía económica. Aspiramos que en 2026 podamos consolidar estrategias de aprendizaje que respeten la realidad de cada comunidad, logrando que las cadenas de valor no solo generen ingresos, sino que se integren al desarrollo sostenible de las comunidades, permitiendo que las familias prosperen en su propio territorio con herramientas técnicas.”

La misión para el programa de oficios y empleabilidad de cara al 2026


Pata Pila profundiza talleres con foco en el acompañamiento técnico, la mejora de la infraestructura productiva y el acceso a herramientas que permitan escalar la comercialización. El objetivo es claro: que más familias puedan sostenerse con su propio trabajo, reducir la dependencia de la asistencia externa y construir un futuro con mayor estabilidad.

Con presencia permanente en más de 70 comunidades, Pata Pila reafirma así su compromiso de seguir construyendo soluciones de fondo, apostando al trabajo, la capacitación y la dignidad como caminos posibles frente a la crisis.