"No se trata solamente de consumir menos, sino de consumir mejor: elegir productos durables, locales, con menor impacto ambiental, evitar el desperdicio y priorizar aquello que realmente necesitamos". 

De esta manera, Álvaro Ledesma, Profesor de Gestión de Residuos Urbanos de la Tecnicatura Superior en Ecología Urbana, que el Instituto Superior Multiversidad Popular ofrece en la ciudad misionera de Posadas, nos invita a conocer sobre esta forma de vincularse con el ambiente en el Día Mundial del Consumo Responsable.

El Día Mundial del Consumo Responsable se celebra cada 15 de marzo para concientizar sobre el impacto ambiental y social de nuestros hábitos de compra, promoviendo la sostenibilidad, la reducción de residuos y el consumo consciente. 

Se enfoca en comprar localmente, reducir el uso de plásticos y reparar en lugar de tirar. Todas, acciones que se pueden implementar en la cotidianeidad y que aportan enormemente a mejorar la calidad ambiental del lugar donde vivimos.

En las siguientes líneas, Ledesma repasa los principales ítems del consumo responsable y nos cuenta cómo la Multiversidad, a través de la educación ambiental y prácticas concretas, multiplica esta modalidad.

¿Qué es el consumo responsable?

El consumo responsable es una forma de elegir y utilizar bienes y servicios teniendo en cuenta sus impactos ambientales, sociales y económicos.

No se trata solamente de consumir menos, sino de consumir mejor: elegir productos durables, locales, con menor impacto ambiental, evitar el desperdicio y priorizar aquello que realmente necesitamos.

Implica hacerse algunas preguntas antes de consumir:

¿Lo necesito realmente? ¿De dónde viene este producto? ¿Qué impacto tiene producirlo y desecharlo?

¿Por qué es importante aplicar el consumo responsable?

El modelo de consumo actual genera una gran presión sobre los recursos naturales y produce enormes cantidades de residuos.


Aplicar el consumo responsable permite:


-Reducir la generación de residuos.
-Disminuir la contaminación.
-Ahorrar recursos naturales como agua, energía y suelo.
-Apoyar economías locales y producciones sustentables.
-Mejorar la calidad ambiental de las ciudades.
En este sentido, cada decisión de consumo tiene también un impacto ambiental y social.

¿A qué se puede aplicar el consumo responsable? ¿Solo a bienes o también a servicios?

El consumo responsable se aplica tanto a bienes como a servicios.


Por un lado, se relaciona con bienes materiales como alimentos, ropa, electrodomésticos, tecnología o productos de uso cotidiano.


Pero también se aplica al uso de servicios, por ejemplo:


-Consumo de energía eléctrica.
-Uso del agua.
-Transporte.
-Servicios digitales.
-Turismo.


Por ejemplo, ahorrar electricidad, usar transporte público o reducir el consumo de agua también son formas de consumo responsable.

¿Cómo se aplica este tema en la Multiversidad?

En la Multiversidad el consumo responsable se aborda a través de la educación ambiental y las prácticas concretas dentro de la Institución.


Se promueven acciones como:
-Separación de residuos.
-Reducción de descartables.
-Reutilización de materiales.
-Reflexión crítica sobre los hábitos de consumo.
-Promoción de la economía circular.


El objetivo es que estudiantes y docentes no solo conozcan el concepto, sino que lo incorporen en su vida cotidiana y lo transmitan a la comunidad.

En la cotidianeidad, en la ciudad, ¿Cómo se puede implementar ese consumo responsable?

En la vida cotidiana existen muchas acciones simples que ayudan a aplicar el consumo responsable:


-Separar residuos reciclables
-Reducir el uso de plásticos descartables.
-Comprar productos locales o de producción regional.
-Reparar objetos en lugar de desecharlos.
-Reutilizar materiales.
-Ahorrar agua y energía en el hogar.
-Utilizar transporte público, bicicleta o caminar.
Cuando estas prácticas se multiplican en la sociedad, las ciudades generan menos residuos, menos contaminación y utilizan mejor sus recursos.

¿Hay lugares, legislación o acciones concretas que nos sirvan de ejemplo de consumo responsable?

Existen numerosos ejemplos de políticas y acciones que promueven el consumo responsable.
En muchos municipios se han implementado programas de reducción de plásticos descartables, logrando reducir significativamente el uso de bolsas plásticas.


También hay ciudades que desarrollaron sistemas de separación y recuperación de residuos, permitiendo reciclar grandes cantidades de materiales y reducir lo que llega a los rellenos sanitarios.


En distintos países se promueven políticas de economía circular, que fomentan el ecodiseño, la reparación de productos y la reutilización de materiales para extender su vida útil.