Más allá del golpe de calor, el descanso, apetito y disposición al juego de los animales de compañía pueden verse alterados en días de altas temperaturas. 

Cuándo preocuparse.

El verano puede alterar de forma notable la rutina y la conducta de los animales de compañía. Las altas temperaturas generan cambios en el descanso, el apetito y la disposición al juego de perros y gatos, y algunas señales pueden advertir que algo no anda bien. 


Especialistas consultados por Infobae explicaron cómo distinguir entre adaptaciones normales y situaciones que requieren atención veterinaria.


Alimentación en días de calor


El rechazo parcial de alimento en verano es una respuesta natural de perros y gatos ante el calor (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante los meses cálidos, el apetito de perros y gatos suele disminuir. El diplomado en medicina veterinaria, certificado en analgesia y anestesia Marcelo Zysman (MP 7483) explicó ante la consulta de Infobae que “los animales regulan su temperatura corporal, sus horas de descanso y sus horas de consumo en relación a la disponibilidad de alimento y de bebida. En invierno comen más; en verano la situación cambia”. Según él, la disminución en el consumo se debe a que “calóricamente, no requieren tanto”.


El médico veterinario y etólogo Omar Robotti (MP 1309) describió a este medio que muchos animales “comen menos o dejan alimento en el plato que luego lo van racionando durante el día”.

Señaló la conveniencia de ofrecer comida en horarios frescos y, en caso de dietas naturales, consultar por preparaciones más adecuadas para el verano. 

“Si se alimentan de dietas naturales se recomienda que no estén muy calientes y consultar con el veterinario de cabecera por opciones más frescas que se le pueden preparar”, detalló Robotti.

A pesar de estos cambios, los especialistas diferencian la disminución fisiológica del apetito de situaciones que requieren intervención profesional.

Zysman remarcó: “Es muy importante evaluar su estado general para tener en cuenta si el no comer porque hace mucho calor es normal, porque está saciado y adicionalmente, calóricamente, no requiere tanto o si es una situación patológica que requiere la intervención de un profesional”.


Descanso y actividad física


Los juegos deben realizarse en ambientes frescos y en horarios alejados del mediodía (Freepik)

El descanso también se ve modificado durante el verano. Zysman explicó que “los animales, perros y gatos fundamentalmente, responden a una regla que guarda relación a preservar su integridad. Ningún perro se va a exponer en condiciones normales con 40 grados a una superficie cálida como es el piso”.

El veterinario destacó que el calor que reciben los perros desde el suelo es mucho mayor que el que proviene del ambiente, por la refracción térmica.

En el caso de los felinos, Zysman indicó que “el gato sabe hacerlo solito. Va a regular sus momentos de vigilia, sus momentos de descanso. Siempre hay que tener en cuenta que un gato duerme mucho más que un perro. Hay gatos que pueden dormir tranquilamente 18 o 19 horas diarias y ser totalmente normales”.

Robotti recomendó adaptar los ambientes domésticos: “Se recomienda adecuarles lugares frescos, sombreados, ventilados, pueden tener con aire acondicionado o ventiladores, dentro de la casa o del departamento o si son en el patio, que tengan un buen resguardo a la sombra”. El especialista insistió en evitar espacios con concentración de calor, para disminuir riesgos de golpe de calor.

La reducción de la actividad física y del interés por el juego es común durante los días de altas temperaturas. “Por lo general tienen menos ganas de moverse, jugar o salir a caminar, eso no les debe preocupar, pero sí estar atentos a que no corresponda a un decaimiento por una enfermedad sistémica o golpe de calor”, señaló Robotti.


Juegos y paseos: cómo adaptar las rutinas


Las caminatas deben programarse en horarios de menor temperatura para evitar el golpe de calor (Freepik)

La necesidad de ajustar las rutinas es fundamental. Robotti aconsejó: “Este tipo de actividades se deben hacer en horarios de baja temperatura tarde-noche o muy temprano a la mañana. Los gatos por lo general por cuestiones de comportamiento y fisiológica se activan más de noche. No forzarlos a jugar si no lo quieren y mucho menos en lugares soleados y horarios de mucho calor”.

Respecto a los paseos, Robotti indicó que “se deben hacer en horarios de baja temperatura, como los juegos, no solo por el calor ambiente sino por el calor que emana de las superficies que refractan calor (cemento, veredas, etc) y además porque también pueden producirse quemaduras en sus pulpejos”. Para los paseos sanitarios durante las horas de mayor temperatura, recomendó que sean breves y en espacios sombreados.

Hidratación: clave para el bienestar 

La hidratación frecuente es clave para prevenir la deshidratación en mascotas durante el verano (Imagen Ilustrativa Infobae)

El acceso constante a agua fresca es indispensable. Robotti sugirió “aumentar la cantidad de recipientes de agua, mantenerlos a la sombra y reponer el agua más frecuentemente e incluso ponerle agua fresca de la heladera o con algunos hielitos para que esté fresca”.

El veterinario recomendó observar el color de las mucosas y realizar el signo del pliegue para detectar deshidratación: “En un buen estado de hidratación, la piel volverá a su sitio en 1 o 2 segundos, mientras más demore más deshidratado estará, por lo que se debe consultar rápidamente con su vete”.


Cuándo consultar con el veterinario


Ante cualquier cambio brusco de comportamiento, conviene consultar con el veterinario (Freepik)

Los especialistas coincidieron en que la observación atenta es fundamental para diferenciar los cambios normales de las señales de alerta. Zysman enfatizó que la consulta temprana evita riesgos y sufrimientos innecesarios.

A lo que Robotti añadió: “No medicarlos sin indicación médica, no hacer dietas o recetas caseras, una consulta a tiempo evitará riesgos y sufrimientos innecesarios de su ser querido”.

La pérdida total de apetito, el letargo inusual, la deshidratación evidente o cualquier cambio brusco en la conducta pueden requerir intervención profesional. La adaptación de rutinas, la hidratación suficiente y la supervisión cercana permiten que perros y gatos atraviesen el verano en condiciones óptimas.

 

 

Por Valeria Chavez

 

Foto.- Portada - Freepik - El calor puede modificar el apetito y los hábitos de descanso de los animales de compañía 

 

Fuente.- https://www.infobae.com/