Los comicios son clave para la Unión Europea, pues el Presidente saliente era el principal aliado de Putin en la región y bloqueaba numerosas iniciativas de Bruselas.
Ha ocurrido lo que anticipaban las encuestas, pero que hasta hace poco parecía imposible: el partido del opositor Péter Magyar ha ganado las elecciones en Hungría, desbancando a Viktor Orbán, que llevaba 16 años en el poder. Y el resultado ha sido contundente: con el 77% de los votos escrutados, el candidato del partido Tisza obtiene 138 escaños, frente a 54 para Fidesz, la formación de Orbán. Magyar logra además la ‘supermayoría’ parlamentaria, es decir, más de dos tercios del Parlamento, lo que le permitirá gobernar sin depender de alianzas
La alta participación ya apuntaba a un posible vuelco. Según los últimos datos disponibles, a media hora del cierre de las urnas era del 77,8% de los 7,5 millones de electores registrados. Esto supone la mayor movilización desde la caída del comunismo, y señalaba que los que esperaban una derrota de Orbán esta vez se habían movilizado.
Tras cuatro mandatos consecutivos, en los que había contado desde 2016 con ‘supermayoría’ parlamentaria, Orbán había moldeado un sistema a su medida —una “democracia iliberal”, según la definición de los politólogos—, que también dificultaba el camino de sus opositores. Pero el creciente descontento ha llevado a su derrota. Los expertos señalaban que, para ganar en este sistema, Magyar necesitaría más del 50% de los votos. Y así ha sido.
Una derrota anticipada, pero también inesperada, y que puede resultar clave en Bruselas. “Para nosotros el resultado es doloroso, pero han dejado claro que no nos otorgan la responsabilidad de gobernar”, ha declarado Orbán a primera hora de la noche de este domingo, cuando faltaba por contar aún casi la mitad de los votos.

El Primer Ministro húngaro Viktor Orban y su esposa Aniko Levai. (Bernadett Szabo/Reuters)
Magyar, un antiguo compañero de Orbán
Péter Magyar era hasta hace no tanto un miembro poco conocido dentro del propio Fidesz, el partido en el poder. De hecho, se le conocía principalmente por ser el esposo de Judit Varga, una importante figura dentro del partido de Orbán, que desempeñó cargos de relieve en las instituciones europeas.
Ante el progresivo ascenso político de su esposa, Magyar optó por relegar su propia trayectoria durante un periodo, dedicándose a la familia y asumiendo posteriormente distintos puestos técnicos en el Ministerio de Exteriores, la representación de Hungría ante la Unión Europea, el Banco de Desarrollo de Hungría o la dirección del Centro de Préstamos Estudiantiles. Este itinerario institucional coincidió con la consolidación de Varga como ministra de Justicia.

Judit Varga, en una imagen de archivo. (EFE)
El final de la relación sentimental se produjo cuando la presión política ya era intensa. Una vez sellado el divorcio, Judit Varga denunció públicamente a Péter Magyar por violencia doméstica y chantaje, extremos que este rechazó categóricamente. Magyar sostuvo que su exmujer estaba siendo instrumentalizada políticamente con el objetivo de perjudicarle. Y en febrero de 2024 saltó a la fama cuando difundió una grabación en la que Varga hacía referencia a supuestas interferencias del Gobierno en un caso de corrupción: un indulto concedido a una persona condenada por encubrir abusos sexuales a menores.
Este escándalo político desembocó en la dimisión de varias figuras de alto nivel, entre ellas la entonces presidenta del país, Katalin Novák. Magyar aprovechó el momento y se convirtió entonces en la principal voz crítica contra Orbán: asumió el liderazgo del grupo Tisza-Partido Respeto y Libertad, un partido ya existente pero hasta entonces marginal, y articuló su discurso en torno a la denuncia de la corrupción.

Partidarios de Magyar, este domingo en Budapest. (Leonhard Foeger/Reuters)
¿Un aliado de la Unión Europea?
Ahora, Magyar asumirá el poder en una posición complicada: no ganarse la enemistad de Putin, que tenía en Orbán su principal aliado en Europa, mientras se acerca de nuevo a Bruselas. “El gobierno de Tisza será verdaderamente un gobierno de paz, a diferencia de Fidesz. No enviará soldados ni armas a ningún conflicto, y desde luego no habrá servicio militar obligatorio”, ha declarado el político.
Entre sus principales propuestas, destacan las reformas orientadas a desbloquear cerca de 18.000 millones de euros en fondos europeos retenidos por Bruselas por la falta de Estado de Derecho: defiende que hacerlo podría impulsar la economía húngara en al menos un 1%.

El parlamento húngaro. (Leonhard Foeger/Reuters)
El partido también ha prometido una política exterior claramente alineada con la Unión Europea y la OTAN, con la intención de convocar un referéndum entre la población húngara sobre si apoyar o no la entrada de Ucrania en la Unión Europea. “Hungría volverá a ser un aliado orgulloso y fiable de la OTAN”, dijo Magyar en uno de sus mítines. “Hungría volverá a ser un miembro de pleno derecho de la UE”.
No por nada, uno de los primeros en felicitarlo durante la noche ha sido el presidente francés, Emmanuel Macron:“¡Acabo de hablar con Peter Magyar para felicitarlo por su victoria en Hungría! Francia saluda una victoria de la participación democrática, del apego del pueblo húngaro a los valores de la Unión Europea y por Hungría en Europa", afirmó en sus redes sociales.
Por Gonzalo García Crespo

Foto.- Portada - Marton Monus/Reuters - Peter Magyar
Fuente.- https://www.infobae.com