Por Claudia Armesto, fundadora y directora de Empatía Comunidad


En tiempos de hiperconectividad, automatización y sobreinformación, la comunicación se enfrenta a un desafío urgente: no sólo qué decimos, sino desde dónde y para qué lo decimos.


En un contexto donde, según el Foro Económico Mundial, solo el 18 % de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) está en camino de cumplirse, la comunicación con propósito deja de ser una aspiración ideal para convertirse en una necesidad estratégica.


Desde Empatía Comunidad, propongo una herramienta conceptual que busca ordenar, enfocar y alinear la comunicación al servicio del sentido: el embudo estratégico del propósito.


Una herramienta, no una receta


El embudo no pretende ser un modelo cerrado, sino una guía flexible que ayuda a mirar los procesos de comunicación desde una lógica integradora y consciente. Está construido sobre cinco dimensiones clave que se retroalimentan:


●    Propósito


Toda estrategia comienza con una pregunta: ¿por qué comunicamos? El propósito no es un slogan ni una promesa, es la base sobre la que se define qué queremos transformar a través de nuestros mensajes.

 

●    Escucha


La escucha es condición de posibilidad para cualquier vínculo genuino. Escuchar activa y estratégicamente permite conectar con lo que nuestras audiencias necesitan, sienten y esperan. Sin escucha, no hay empatía, ni relevancia, ni legitimidad.

 

●    Coherencia


La comunicación se sostiene cuando está respaldada por acciones. Decir lo que hacemos, hacer lo que decimos. En un entorno de transparencia radical, la coherencia no solo construye reputación: sostiene culturas organizacionales.

 

●    Cuidado


Comunicar con cuidado es una decisión ética. Cuidar el lenguaje, las formas, los canales y los tiempos. Las palabras no son neutras: pueden abrir o cerrar, construir o deteriorar. Cuidar es también cuidar el impacto emocional de lo que decimos.

 

●    Comunidad


Toda comunicación es relacional. No decimos en el vacío. Cada mensaje circula en redes de sentido compartido. Comunicar con la comunidad es asumir que nuestras palabras no nos pertenecen del todo: son parte del tejido social que habitamos y transformamos.

 

Decir menos, decir mejor


El embudo estratégico del propósito no busca simplificar la complejidad, sino ofrecer un mapa. Una forma de volver al fondo antes que a la forma. De recuperar la intención detrás del decir. De abrir espacios donde la comunicación sea puente, no barrera.


Este enfoque dialoga con el modelo RE|DECIR que presentamos en nuestro podcast, y forma parte de una línea de pensamiento que vengo desarrollando desde la práctica profesional, la docencia y la observación crítica del ecosistema comunicacional actual.


En definitiva, comunicar con propósito no es solo una estrategia: es una forma de habitar el lenguaje con responsabilidad, sentido y empatía.


 Podcast disponible en Spotify  

https://open.spotify.com/episode/5yzhSrOdzWfFu09ej3ySQ6?si=rOwy2oomQ4CyhGctY2pL4Q